Tarapacá con Obispo Labbé

Me gustaban los murales de los compañeros de la BRP. Llenos de colores y de figuras alargadas que se tomaban lo muros de esquina a esquina. Tenían además brochas y de pintura, mística y estaban convencidos de que otra sociedad era posible. Las calles de Iquique, a falta de jardines, se embellecían con esos dibujos inspirados en una estética tal vez venida del muralismo mexicano. En los años 70, además llenaron la ciudad con el nombre de Orel Viciani, un joven comunista que llegó a ser diputado. Aun quedan por algunas paredes, huellas de ese arte que hoy muchos jóvenes continúan aun cuando sus temas sean otros.

Me gustaba la BRP.

Los murales no terminaban en las paredes ciudadanas, eran como se dice hoy, un dispositivo para concientizar, para asumir y para cambiar el mundo. No eran inaugurados por ninguna autoridad de turno; no había cotelé ni nada parecido. El día paría murales. La noche era el tiempo de los muralistas. Destacaron los murales de la catedral y de la escuela Santa María.

La BEC del partido Socialista nunca tuvo esa envergadura, y menos esa disciplina, pero si los mismos sueños, aunque con variantes que el neófito no alcanza a dimensionar. Salíamos por la noche a rayar por la causa. El genio de GSR aburrido de nuestra lentitud, se entretenía dibujando ratones con cascos que habitaban en los rincones de los rayados. Al día siguiente la Copol nos llamaba a terreno y nos regañaba el flaco Espinoza. La BEC tenía mucho sentido del humor. Los de la BRP se tomaban todo en serio. Hasta don Inocencia era serio. Pedro Sepúlveda era en consecuencia, serio y solemne.

Glosario
BRP: Brigada Ramona Parra del partido Comunista.
BEC: Brigada Elmo Catalán del partido socialista.
GSR: Mi amigo GSR
COPOL: Comisión Política