Fiesta grande

Cada 16 de julio el Norte Grande canta y baila a la Virgen del  Carmen. Danzan cerca de 230 bailes. A principios del siglo XX no eran mas de 10. Muchos de ellos desaparecidos. Esos pocos bailes al interior del templo cantaban cerca de media hora. Hoy tienen no más de 10 minutos.

Hoy es imposible pensar la fiesta sin los instrumentos de bronces que se inicia con la diablada del Goyo y del Manicero. La Tirana es una fiesta abierta al mundo, que adapta y adopta. En los años 70 transformaron en ritmo de salto,  la canción Jesucristo de Roberto Carlos, en los años 80 Vuelvo de Illapu y el 2016 Hasta que te conocí de Juan Gabriel. Todos, músicos autoformados y que siguen los pasos de sus abuelos.

La Tirana es también feria, un lugar para el intercambio. Antes se vendía kalapurka, sopaipilla, llamos y corderos. Hoy la alimentación se ha diversificado. Un amigo me decía “solo falta que vendan sushi”. Se encuentra de todo, artefactos electrónicos,  útiles de aseo, juegos de taca taca y poleras de Deportes Iquique.

La Tirana  nos define como ciudadano del Norte Grande, las fronteras entre países desaparecen y se activa una economía que surte insumos: estandartes en Tacna, máscaras en Oruro.

Una rápida cronología

1.- Bailes locales como Morenos, Chunchos, Cuyacas y Chinos entre otros, que representan el paisaje local. Va desde fines del siglo XIX a la actualidad. Asistían no más de 10 a 15 bailes.

2.- Los surgidos entre las décadas de los 30 a los 50, del tipo gitanos, pieles rojas. Alrededor de 44 bailes se hacían presente a La Tirana.

3.- Los surgidos desde los años 60 a los 80 como las diabladas. El número de bailes aumenta entre 60 a 100.

4.- De los 80 a la actualidad como los sambos caporales, tinkus, morenadas entre otros. Se cuentan más de 230 bailes en total.

En la plaza cada banda acompaña a su baile.

En la despedida, uno de los momentos más triste cantan “Si la suerte nos acompaña para el año que viene volveremos”