Diversos aromas han acompañado a la ciudad. Unos agradables y otros no. El más característico fue, sin duda alguna, el llamado “olor a dólar” vinculado a la industria pesquera. Se le conocía también como “olor a progreso”. Antes de las pesqueras, Iquique olía  jazmín, por la abundancia de esas flores que crecían resistiendo la salinidad y humedad. Jardines cercados por piedras o por alambres protegían a estas especies. El jardinero, era un personaje no tan común y se ocupaba en plazas y avenidas como el “camino”.

Don Francisco Lasala, me comentaba el otro día, mientras esperábamos que comenzara la presentación del nuevo y necesario libro de Mario Zolezzi (Presencia Italiana en el Tarapacá Salitrero 1860-1960), que echaba de menos, el aroma a café. Le brillaban los ojos al recordar los lugares donde se molía café con el consiguiente olor que inundaba no sólo el local, sino que varios metros más allá. Café en grano que luego era molido en una pequeña máquina por manos diligentes y pensamientos puestos en vaya uno a saber en qué.

En torno al café se hilvanaba la nostalgia y se trazaba con cierta inseguridad el futuro. Su aroma arropaba y estimulaba. “No como el café de hoy” agrega en tono de ironía y de protesta.

Tal vez el último local que molía el café con la magia que ello significaba era Los Tres Montes. Almacén bien surtido sobre todo para tiempo de fiesta.

Esta columna mejora como el buen café si se escucha a Javier Solís,  cantando Moliendo Café, “cuando la tarde languidece”. Es una canción triste “del sambo Manuel que pasa toda la noche moliendo café”.

Otros salones de café exportaban ese aroma. El Derby, uno de ellos, congregaba a señores adultos y elegantes, algunos de ellos con bigotes que parecían fugados de alguna película mexicana. Juan Ostoic era uno de ellos.

Hoy ya no se muele café a la vieja usanza. Máquinas ruidosas hacen esa labor. Las cafeterías se han multiplicado diez o más. Razón tiene don Francisco, el café de antes era mejor.

Publicado en La Estrella de Iquique el 17 de octubre de 2021, página 11